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Terra
La Coctelera

Todos los grupos, salvo el PP, aprueban la moción sobre el diálogo con ETA presentada por el PSOE


El pleno del Congreso aprobó ayer con el respaldo de todos los grupos parlamentarios, salvo el PP, la moción del PSOE que apoya un proceso de diálogo con ETA sin contrapartidas políticas si la banda terrorista renuncia a las armas.

La resolución contó con 192 votos a favor (PSOE, CiU, ERC, PNV, IU-ICV, CC y grupo Mixto -BNG, CHA, EA y NB-) y 147 en contra (PP).

La moción, inspirada en los Pactos de Ajuria Enea y Madrid, defiende el papel de la política en el final dialogado de la violencia y la importancia de la unidad de todas las fuerzas democráticas en la consecución de este fin.

Por tanto, el Congreso de los Diputados respalda que el Gobierno abra un proceso de diálogo con ETA si la organización armada acaba por completo con la violencia y deja las armas, sin pagar un precio político a cambio. El PSOE ha conseguido el respaldo de todos los partidos a la propuesta de resolución que presentó en el marco del Debate sobre el estado de la Nación. De todos menos del PP.

Grupos vascos

Siete grupos dieron el sí a la propuesta del PSOE, entre ellos los grupos abertzales. Éstos mantuvieron algunas de sus peticiones, el Congreso, sin embargo, no las aceptó. Un ejemplo es que las parlamentarias de Nafarroa Bai y Eusko Alkartasuna, Uxue Barkos y Begoña Lasagabaster pidieron el acercamiento de los presos políticos.

Barkos, además, pidió que se respete la voluntad de todos los navarros. Lasagabaster, por su parte, solicitó que se respeten los sistemas fiscales de la CAV y Navarra.

Jose Ramon Beloki también se mostró a favor de la propuesta de resolución presentada por los socialistas, pero recordó que "no se debería haber abandonado jamás lo recogido en el décimo punto del Pacto de Ajuria Enea.

"Gravísimo error" para Zaplana

Su portavoz, Eduardo Zaplana, cree que es "un gravísimo error que compromete al Parlamento". Aunque Zaplana rebajó mucho el durísimo tono que empleó su presidente, Mariano Rajoy, hace menos de una semana, el portavoz socialista, Diego López Garrido fue muy crítico con los populares. Les hecha en cara que utilicen la política antiterrorista sólo por desgastar al Gobierno y les achacó la ruptura del consenso en esta materia.

Propuestas del PP rechazadas

Las dos propuestas del PP relativas a la política antiterrorista y a la
ilegalización del Partido Comunista de las Tierras Vascas fueron
rechazadas por todos los demás partidos, evidenciando que los populares se han quedado solos en materia de política antiterrorista, algo que ya se pudo ver durante el debate y con las declaraciones previas de los distintos dirigentes políticos

EITB24

El regreso de la cuestión vasca


El problema vasco parecía haber desaparecido en los últimos meses de la escena política española. Los atentados del 11-M, la victoria socialista en las elecciones generales y la emergencia de la cuestión catalana habían desplazado el foco de atención pública y mediática del País Vasco a otros asuntos más candentes. Sin embargo, la cuestión vasca sigue ahí, sin que le afecte el cambio de Gobierno, la estrategia de otras comunidades o la presencia del terrorismo islamista en nuestro país. Es más, el problema puede haberse agravado en estos últimos meses.

La reaparición de la actividad terrorista de ETA, colocando artefactos de pequeña potencia en centros turísticos del norte de España, es una pésima noticia. Significa que el Gobierno no puede levantar lo más mínimo la presión que protagonizada por el Gobierno anterior había conducido a la paralización de la organización terrorista en los últimos meses. Está claro que ETA tiene voluntad de seguir matando y que solo una política de extraordinaria firmeza puede impedir que tenga la capacidad para hacerlo. Si un cambio de prioridades del nuevo Gobierno respecto a la lucha contra el terrorismo o una política de condescendencia frente al nacionalismo vasco permite un renacer de la banda terrorista, será una responsabilidad enorme del gobierno socialista.

En segundo término hemos asistido también a un renacer del terrorismo callejero. La semana grande de San Sebastián ha propiciado un retorno a la violencia urbana que había sido prácticamente desterrada del País Vasco y Navarra en los últimos años gracias a la política de tolerancia cero ejercida por el Gobierno anterior con este tipo de terrorismo de supuesta baja intensidad. Esperemos que se trate de un hecho aislado, pero el antecedente es inquietante. Máxime cuando la reacción del Gobierno ha sido contraproducente. Primero ocultando la gravedad de los hechos y segundo, minusvalorándolos al calificarlos como una “desagradable forma de divertirse”. El terrorismo callejero tendrá muchas más posibilidades de renacer si el Gobierno abandona la política de tolerancia cero que lo había erradicado.

La cuestión política tampoco ha mejorado. Es cierto que el clima entre el Lendakari y el Presidente del Gobierno es ahora más distendido, pero el problema de fondo sigue intratable. La idea de Zapatero es forzar un nuevo punto de equilibrio entre el estatuto actual y el denominado Plan Ibarretxe, pero por ahora el Lendakari no se apea de su plan. Puede ser una estrategia de firmeza para obtener las máximas concesiones de un presidente del gobierno extraordinariamente blando. Pero puede también que el nacionalismo vasco haya llegado a la convicción de que o logra ahora el reconocimiento a su soberanía o no podrá hacerlo ya nunca. Si eso es así, que es probable, las sonrisas de Zapatero van a contribuir muy poco para poder arreglar la cuestión e incluso en algún momento pueden complicarlo aún más.

En segundo lugar, el Gobierno es hoy más débil para poder hacer frente a la ofensiva nacionalista. Por un lado, el compromiso de Zapatero de asumir el nuevo Estatuto catalán, en los términos que sea aprobado por el Parlament, hace preguntarse a muchos vascos porque ese mismo compromiso no se asume con su Parlamento. Por otro, el proceso de reforma constitucional y estatutaria desencadenado por el Gobierno socialista alimenta todas las ambiciones territoriales, incluso las más descabelladas. Finalmente, su debilidad parlamentaria hace depender su propia supervivencia de aquellos partidos que plantean reformas más radicales del modelo de Estado y que buscan, en última instancia, la independencia de sus comunidades.

Finalmente, los incentivos del nacionalismo vasco por volver a un espacio más templado se están debilitando. La alternativa constitucionalista, formada por PP y PSOE en el País Vasco, se va diluyendo como consecuencia de la aproximación de los socialistas vascos a las tesis nacionalistas. El escenario de un nacionalismo hegemónico sin alternativa ni a su izquierda ni a su derecha es la situación en la que con más seguridad el Gobierno vasco forzará la ruptura de su vínculo con España.

La cuestión vasca plantea por tanto dos desafíos fundamentales al nuevo Gobierno. Por un lado, aprovechar la situación de máxima debilidad de ETA que le legó el Gobierno del PP para acabar definitivamente con esta organización terrorista. Por otro, hacer frente a la ofensiva nacionalista sin violentar la Constitución y sin otorgar concesiones que resulten inadmisibles para el conjunto de los españoles. Esperemos, por el bien de todos, que a pesar de un mal comienzo, el nuevo Gobierno termine acertando en ambas cuestiones.

GEES

Acebes dice que la reactivación de los presos de la banda demuestra «quién está ganando»

Madrid- La noticia de la reactivación de los presos de ETA y de su exigencia de jugar un papel en la negociación del Gobierno con la banda –de la que ayer informó este periódico– demuestra, a juicio del PP, que quien está sacando ventaja de la «nueva» política son los terroristas y sus colectivos, mientras que los «derrotados» son las víctimas y todos aquellos que han empeñado muchos esfuerzos en la causa de la defensa de la libertad y de la democracia frente a la «extorsión» etarra.
El secretario general, Ángel Acebes, afirmó que hay un «test muy bueno» para determinar el alcance de las decisiones que está tomando el Ejecutivo en política antiterrorista: comparar el listado de los que están cogiendo oxígeno y viven con «euforia» la estrategia socialista con el de quienes se sienten víctimas de este proceso. En el primero figuran, además de los colectivos de reclusos de la banda, el mundo abertzale y partidos como ERC, mientras que en el otro lado de la balanza se encuentra la inmensa mayoría de la sociedad civil. El dirigente popular alertó asimismo de que hay una maniobra por parte del Gobierno para intentar «dividir» a las víctimas y «desactivar» al PP, a fin de tener manos libres para negociar.

Basagoiti: «presión en la nuca». En la misma línea se manifestó el portavoz del PP en el Ayuntamiento de Bilbao, Antonio Basagoiti. «Los miembros del PP vasco agradecemos a Zapatero que con su estrategia haya conseguido ponernos de nuevo encima de la nuca la presión de todo el entorno radical», destacó, antes de recordar que desde un poco antes de la aprobación de la Ley de Partidos se había ido viendo desaparecer de la escena pública a satélites etarras como las organizaciones de presos. «En los últimos dos o tres meses estamos comprobando que ETA y todo su entorno han pasado de ser un enfermo terminal a tener de nuevo relevancia social. En el País Vasco tenemos la sensación de que cada vez que el presidente del Gobierno abre la boca, el precio de la paz sube unos enteros. Hablar de la paz desde una cómoda silla en un despacho de Madrid es muy bonito, pero hay que pensar en las consecuencias de determinadas decisiones». Desde el partido de María San Gil se denuncia también que han vuelto las pintadas y la presión batasuna en los Plenos municipales.

LA RAZON

El Congreso debate hoy la proposición de dialogar con ETA presentada por los socialistas

El Congreso debate hoy la proposición planteada por el Partido Socialista para dialogar con ETA en el caso de que la organización abandonara las armas.

En la sesión plenaria que comenzará a las 16:00 horas, los grupos parlamentarios dispondrán de diez minutos cada uno para defender sus propuestas de resolución, que se votarán todas juntas a renglón seguido como conclusión al Debate sobre el Estado de la Nación.

La sesión comenzará con la intervención de los grupos por orden de menor a mayor, por lo que abrirán el turno de palabra los representantes del grupo Mixto, entre ellos, Eusko Alkartasuna y Nafarroa Bai.

A continuación, lo harán los portavoces de CC, IU-ICV, PNV, ERC, CiU, PP y PSOE, que será el último grupo en defender sus iniciativas.

Está previsto que las 107 propuestas registradas, incluyendo la del PNV sobre terrorismo que ha anunciado que retirará, se voten por orden de presentación.

Primero se votarán las mociones del PP, empezando por la que demanda la ilegalización del Partido Comunista de las Tierras Vascas (PCTV-EHAK) y la que reafirma los principios del Pacto Antiterrorista.

Tras las del PP, será el turno para las del PSOE, entre ellas, la que pide al Gobierno que dialogue con ETA si renuncia a las armas, que todos los grupos, salvo el PP, han anunciado que apoyarán sin plantear ninguna enmienda al texto original.

EITB24

Los socialistas intentan aislar hoy al PP de los demás partidos, que apoyan negociar con ETA

MADRID. Ningún grupo parlamentario presentó ayer enmiendas a la propuesta de resolución en la que el PSOE insta al Congreso a apoyar la negociación con ETA en un escenario de paz. Unos -los partidos minoritarios-, porque apoyan la moción socialista. Otros -los populares-, porque la consideran un «error histórico» y ni siquiera se han molestado en enmendarla. Con todo esto, la proposición será aprobada hoy con los votos del PSOE, sus aliados y el resto de las minorías. El PP será el único grupo parlamentario en rechazarla.

La estrategia de los socialistas quedó ayer clara: obligar al principal partido de la oposición a elegir entre quedarse solo o aceptar la negociación con ETA. Prueba de ello fueron las palabras pronunciadas por el secretario de Organización, José Blanco. «El PP tendrá que optar entre la soledad o la unidad democrática», sostuvo el dirigente socialista en una rueda de prensa en la sede de la calle Ferraz. Mientras tanto, el secretario general de los populares, Ángel Acebes, denunció que el PSOE trata de «maquillar, embaucar y distraer» para que el PP aparezca como el grupo que se queda solo.

«Mentira y crispación»

Blanco acusó al PP de «seguir instalado en una estrategia política basada en la mentira y la crispación», con la que -según dijo- el líder de la oposición, Mariano Rajoy, «trata de evitar que le muevan la silla y busca refugio bajo el paraguas de los más radicales ante el temporal que se le avecina en Galicia». El dirigente socialista subrayó que la propuesta de resolución de su grupo parlamentario recoge el «acervo democrático» de todos los acuerdos contra el terrorismo y «no contiene nada que no hubiera sido firmado ya» por todas las fuerzas democráticas, incluido el PP. «La única novedad es que ETA lleva dos años sin matar y que probablemente está peor que nunca, aunque, mientras exista, puede volver a matar», indicó. Blanco agregó que el punto décimo del Pacto de Ajuria Enea, en el que se inspira la resolución socialista, «fue el que invocó Aznar para negociar con ETA» en 1998.

Ángel Acebes acusó al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, de intentar «desactivar» al PP y a las víctimas del terrorismo para iniciar, posteriormente, un proceso de diálogo con ETA que ponga fin a la violencia. El «número dos» del PP, que compareció en rueda de prensa al término de una reunión del Comité de Dirección de su partido, interpreta que Zapatero quiere «cambiar» la política antiterrorista seguida durante los últimos años dentro del pacto por las Libertades y contra el Terrorismo y, para ello, previamente, tiene que desautorizar los argumentos de las víctimas y del primer partido de la oposición.

«Humillación al Parlamento»

El secretario general del PP aseguró que la propuesta del PSOE de ofrecer a ETA una oferta de negociación es, además de «insólita», un «error histórico» porque «no sólo da esperanzas» a la banda, sino que «pone en sus manos el futuro de España y, encima, se hace en nombre de los españoles, utilizando el Congreso». «No se puede llevar a una humillación más grande a un Parlamento -agregó- que con ofrecimientos intemporales de tregua mientras sigue cometiendo atentados». En su opinión, la actitud del PSOE es como decir a los terroristas «sigan ustedes atentado, extorsionando, cobrando impuestos revolucionarios que, cuando quieran, les venga bien, aquí estamos para dialogar o pactar con tal de que antes abandonen las armas».

Además, incidió en que no tiene «precedentes» en democracia hacer una oferta de estas características a una banda de criminales desde las Cortes, y avisó de que puede suponer un «retroceso irreversible» en la lucha antiterrorista.

Con este escenario, los socialistas lanzaron ayer a la opinión pública el mensaje de que intentaron durante toda la jornada convencer al PP para que se sumase al consenso. Pero lo cierto es que, aunque los portavoces parlamentarios de los partidos mayoritarios -Alfredo Pérez Rubalcaba y Eduardo Zaplana- conversaron por teléfono en tres ocasiones, no se trató la polémica propuesta, según los populares. A media mañana Rubalcaba llamó a Zaplana para anunciarle que su grupo había decidido enmendar la moción en la que los populares instan al Congreso a ratificar los principios y valores del pacto antiterrorista. La segunda llamada se produjo tras la comida y en ella el portavoz socialista explicó a su colega popular el contenido de la enmienda. En la última conversación, que tuvo lugar a media tarde, Zaplana explicó a Rubalcaba que el PP no aceptaba las modificaciones del PSOE

ABC

El PP recuerda que la banda «todavía está viva»

Madrid- El secretario de Libertades Públicas, Justicia e Interior del PP, Ignacio Astarloa, aseguró que, tras los artefactos de la madrugada de ayer en diversas localidades de Guipúzcoa, ha quedado demostrado que ETA esta todavía «viva» y con capacidad de «matar, extorsionar y amedrentar», por lo que pidió formalmente al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que retire la propuesta socialista sobre la posibilidad de iniciar un proceso de diálogo con la banda terrorista si abandona las armas.
Astarloa, quien condenó los últimos atentados de ETA y mostró la solidaridad y el afecto del PP con los afectados, indicó que es cierto que la banda terrorista está «más débil que nunca» gracias a la política antiterrorista acordada entre las fuerzas políticas durante los últimos años, pero subrayó que ETA no ha dejado de multiplicar la violencia en la sociedad, y advirtió de que si alguien había pensado lo contrario, estaba «equivocado».
En este sentido, aseguró que todos los españoles saben muy bien que mientras ETA exista tendrá como único objetivo conseguir con la violencia lo que se haya propuesto y, por ello, afirmó que no se puede «bajar la guardia» y es preciso que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado hagan todo lo posible para detener cuanto antes a los responsables de estos atentados.
Dicho esto, Astarloa señaló que es «absolutamente insólito» que el PSOE haya presentado una moción pidiendo que el Parlamento refrende una posible negociación con la banda terrorista si ésta abandona las armas, y afirmó que el Partido Popular no entiende por qué las Cortes deben pronunciarse sobre esto en un momento en el que el terrorismo de ETA está siendo derrotado gracias a una «buena» política antiterrorista.

LA RAZON

El PSOE dice que ahora hay una 'oportunidad' para hablar con ETA porque lleva dos años sin matar

MADRID.- A pocas horas de la votación en el Congreso de una resolución que aboga por el diálogo con ETA si deja las armas, el PSOE ha defendido que es el momento propicio para que todos los partidos respalden esta iniciativa porque "ETA lleva dos años sin matar" y "se ha abierto un escenario distinto en el País Vasco".

Tras la reunión de la Ejecutiva del PSOE, su secretario de organización, José Blanco, ha destacado que "no hay nada novedoso" en la 'Resolución sobre la lucha contra el terrorismo que el Grupo Socialista ha presentado en el Congreso, que se vota mañana por la tarde y que cuenta con el apoyo de todos los grupos menos el PP.

En la sesión de mañana, todos los grupos presentan sus resoluciones de balance del Debate sobre el Estado de la Nación, en el que quedó patente la ruptura del Pacto Antiterrorista.

Dos años sin muertos

El punto 2 de la resolución defiende el "final dialogado" de ETA en condiciones estrictas de ausencia de violencia. Los socialistas han defendido que utilizan las mismas palabras empleadas en el artículo 10 del Pacto de Ajuria Enea que todos los partidos votaron en 1988 y que revalidaron en Madrid en 1998, durante el primer Gobierno de José María Aznar y coincidiendo con la tregua de la banda terrorista.

"No hay nada que no esté escrito", ha alegado Blanco este lunes. "Sólo hay una novedad: que ETA lleva dos años sin matar", ha destacado. Por ello, ha defendido la coherencia del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, al tratar de aprovechar esta oportunidad para "prolongar estos dos años para siempre".

Blanco ha advertido que "nadie se lleve a engaño" y que no se pueden crear expectativas.

Semejanza con Ajuria Enea

Igualmente, el portavoz del Grupo Socialista en el Congreso, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha reiterado que en el texto de la moción "no hay nada que el PP no haya votado una y mil veces".

"Todo el mundo admite que estamos ante una oportunidad", ha señalado el portavoz socialista, quien considera que ETA "está muy acosada" y que "se ha abierto un escenario distinto en el País Vasco". Rubalcaba ha recordado que, cuando se aprobó la posibilidad de un "final dialogado" en 1988 y se revalidó en 1998, todas las fuerzas parlamentarias admitían que, "ante esa oportunidad, teníamos que aplicar el punto 10 de Ajuria Enea".

Rubalcaba también ha recordado que la resolución socialista descarta cualquier negociación política a cambio del cese de la violencia. "La democracia puede hacer cosas", ha señalado en referencia a los elementos de posible negociación, pero ha dejado claro que, como dice la resolución, "no se pagaría un precio político".

Falta de unanimidad

El portavoz del Grupo Socialista ha destacado que su moción cuenta con el apoyo de "todos los grupos parlamentarios" a excepción del PP. El PNV incluso se está planteando retirar su resolución, de contenido idéntico en lo que se refiere al fin dialogado del terrorismo.

Con todos ellos, la resolución socialista saldría adelante con 202 votos, en contra de los 148 del PP, que ha pedido al PSOE que retire su iniciativa.

Alfredo Pérez Rubalcaba, por el PSOE, y Eduardo Zaplana, por el PP, acordaron mantener esta tarde una conversación para tratar de desbloquear la situación.

José Blanco ha destacado que el "objetivo" de su partido es lograr "una resolución unánime de todos los partidos en la lucha contra el terrorismo" y que por ello, la resolución resume lo que el PSOE denomina como el "acervo democrático" en política antiterrorista que ha logrado consensuarse en las últimas décadas en nuestro país. O como lo llamó Rubalcaba el sábado: "el mínimo común democrático" en el que están de acuerdo todos los partidos, incluido el posible "final dialogado" de ETA.

Blanco, además, entiende el rechazo de Mariano Rajoy a la iniciativa socialista como la decisión de "refugiarse bajo el paraguas de los más radicales" de su partido.

En ningún momento, Blanco ha hecho alusión a los atentados de ayer en Guipúzcoa, como tampoco la hizo ayer en un acto público el presidente del Gobierno. Sí habló de ellos Alfredo Pérez Rubalcaba, en respuesta a una pregunta de la cadena Ser:

"Hubo cuatro bombas ayer y eso es gravísimo, lo que significa que ETA está ahí, lo que todavía hace más irresponsable determinadas acusaciones y, sobre todo, la ruptura de la unidad", ha respondido. Además, el portavoz socialista ha señalado que los ataques no invalidan la posibilidad que presenta la resolución.

EL MUNDO

ERC pide al Congreso que reconozca que se tortura de forma «generalizada»

El grupo parlamentario de ERC pedirá mañana al pleno del Congreso español que reconozca que en las cárceles y otros centros de detención españoles «se practica la tortura y los malos tratos de forma generalizada». La moción también pretende que se repare a las víctimas «exista condena o no firme».
El diputado Agustí Cerdá pedirá a su vez que se instaure la grabación en vídeo de los interrogatorios policiales y que las cintas se pongan después a disposición del juez. Y es que, según la propuesta de ERC, si tales cintas no se entregasen al magistrado, «las declaraciones no tendrían validez». La formación también pide que al médico forense de la Administración le acompañe otro de la confianza del detenido y que, si éste no puede contar con un facultativo, informe un centro de salud.

Por otra parte, ERC solicita que se acabe con el denominado Fichero de Internos de Especial Seguimiento (FIES), que engloba a presos condenados por delitos «especialmente violentos», así como del primer grado penitenciario.

En este contexto, demanda que se ratifique y aplique de inmediato una resolución de la Asamblea General de Naciones Unidas que establece el Protocolo Facultativo de la Convención contra la Tortura, e incluye la creación del Subcomité para la Prevención de la Tortura.

Cabe recordar que Cerdá ya debatió el 27 de abril con el ministro español del Interior, José Antonio Alonso, dicha moción. A este respecto, sin embargo, Alonso replicó al diputado de ERC que «la inmensa mayoría» de los miembros de las FSE respetan de forma «generalísima» los derechos humanos.

GARA